A lo largo de la semana aumentaron las temperaturas a la vez que cesaron las lluvias, lo que impulsó fuertemente los volúmenes comercializados de fresa. En consecuencia, sus precios tendieron a la baja.
La cosecha de frambuesa continúa contenida ante unas temperaturas poco favorables, mientras que la de arándano comienza a tener presencia en los mercados internacionales.